Bruselas pide que se compense a los vecinos de la M-30.
La Comisión de Peticiones pide que continúe el procedimiento de infracción contra las obras de la M-30 por la falta de una declaración de impacto ambiental del proyecto y reclama al Ejecutivo comunitario que "analice más de cerca otros aspectos del proyecto para evaluar si pueden haberse producido otras infracciones".
El informe de la eurocámara pone de manifiesto las carencias informativas y el déficit democrático del Ayuntamiento y, en particular, del alcalde.
Gallardón sigue desafiando la legalidad europea y “no sabe, no contesta”.
La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo vuelve a dar la razón a la Plataforma M-30 No Más coches en sus denuncias contra las faraónicas obras de ampliación de la M-30. Como se recordará, tras su visita a Madrid en junio pasado, los representantes de la Comisión ya anticiparon que las obras son ilegales mientras no se efectúe la evaluación de impacto medioambiental, una evaluación insistentemente solicitada por la Plataforma M-30 y los grupos de oposición en el Ayuntamiento.
El informe preliminar supone otra gravísima censura política de carácter internacional a Ruiz-Gallardón y pone de manifiesto el talante escasamente democrático y participativo del regidor. En sus conclusiones, los europarlamentarios piden que los ciudadanos tengan un acceso «más fácil y regular» a la información sobre las obras, y que se les compense por los problemas sufridos.
La Plataforma M-30 reitera sus exigencias de que con carácter inmediato se establezca una moratoria en la ejecución de las obras y, en tanto se realiza el preceptivo informe de impacto medioambiental, se abra un amplio debate cívico, con la participación de todas las organizaciones sociales, vecinales y políticas afectadas, que considere otras alternativas de movilidad menos agresivas que la faraónica ampliación de la autovía que pretende el Consistorio.
La Plataforma M-30 reitera igualmente que ni la ciudad ni la Comunidad de Madrid pueden seguir siendo gestionadas desafiando leyes o bordeándolas siempre hasta los límites de la legalidad, ni merecen políticos tan irresponsables y manipuladores como los que tiene en la actualidad.