La sistemática destrucción y expolio de los recursos naturales no solo ha ido conformando una verdadera economía contra las personas, sino contra todo el planeta, que se ha visibilizado especialmente en lo relativo a los cambios climáticos que venimos experimentando, y sus consecuencias a corto y medio plazo a lo largo de los últimos años.
El manifiesto firmado por más de 300 organizaciones, entre ellas la FRAVM, convocando a la Huelga Mundial por el Clima en septiembre de 2019, lo expresaba muy claramente.
Sin duda, nuestro estilo de vida, nuestras formas de producir y de consumir, son
insostenibles no solo para las generaciones futuras, sino para las personas y demás seres vivos que habitamos hoy el planeta tierra.
Y por ello nos hemos interesado por algunas redes de organizaciones ciudadanas que últimamente están articulando espacios comunes de reflexión, como laConferencia Más Allá del Crecimiento, celebrada en septiembre del 2025, y que convoca el Foro Social el 13 y 14 de febrero del 2026 en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
Por eso, desde la asociación compartimos la exigencia a los gobiernos e instituciones internacionales, europeas, estatales, autonómicas y locales, para que asuman sus responsabilidades en la situación creada, por encima de los intereses privados de las grandes empresas y corporaciones internacionales.
Y en nuestros barrios…
En el ámbito local cotidiano la ciudadanía organizada en las asociaciones vecinales, llevamos tiempo moviéndonos para avanzar paso a paso en la toma de conciencia de las vecinas y vecinos sobre esos cambios necesarios y urgentes:
- Poniendo en marcha espacios donde compartir conocimientos, habilidades y recursos. como la escuela de activismo vecinal.
- Insistiendo con campañas de denuncia, información y sensibilización en general.
- Protestando por las formas y la poca transparencia de la nueva “Tasa de Basuras” del Ayto Madrid
- Asumiendo el reto de disminuir la producción de residuos, actuando contra el desperdicio alimentario, entre otras cosas.
- Aprendiendo a reparar, a reutilizar, a reciclar en última instancia. Aprender junto a nuestras compañeras de La Retienda a hacer estas cosas y más.
- Reivindicando reiteradamente la prioridad del uso del espacio público para las personas, las bicicletas y el transporte público, por ejemplo
- Exigiendo mejores y más líneas de bus y de metro, como la reciente reivindicación del trazado de la línea 11, que inicialmente llegaba al barrio del Pilar y Peñagrande y ahora se va a Valdebebas para facilitar la llegada de personas al nuevo estadio del Real Madrid y al circuito de fórmula 1 (en construcción).
- Exigiendo sin descanso el uso y mantenimiento sostenible de los edificios públicos, en especial (aunque no solo) en lo que se refiere al gasto energético (eficiencia y renovables)
- Promoviendo las comunidades energéticas, como la Comunidad Energética Dehesa del Sol, a la que recientemente la asociación vecinal se ha añadido al tiempo que actuamos contra la pobreza energética.
- O medidas para disminuir los índices de contaminación del aire, pero también la contaminación lumínica y ruidos que nos afecta, el mantenimiento de los espacios verdes, del arbolado de parques y calles, la ampliación de zonas verdes asegurando la biodiversidad y la accesibilidad, al tiempo que cuidamos…
